sábado, 9 de abril de 2016

Canción sin nombre

Ha pasado mucho tiempo desde que la vi y no paro de pensar en ella; no sé su nombre, no sé donde vive, ni siqueira recuerdo donde la vi... Solo sé que llevaba un vestido de flores estampadas que acariciaba su pálida piel y que su pelo jugaba con el viento, se le cruzaba en la cara y se lo apartaba con las manos, qué manos tenía... lisas y suaves como una escultura de mármol, era lo más bonito que había visto nunca, y eso que no la vi sonreír hasta que no me crucé con ella. Tenía cara de embodado cuando pasó a mi lado, me miró y sonrió...  labios perfectos, dentadura blanca como cal, unas pecas encima de los carrillos que le hacían aún más coqueta y lo que más me sorprendió, cómo no, sus ojos, ese par de luceros no se olvidan fácilmente, parecía que me estaban llamando para adentrarme en ellos, eran dos uno Universos infinitos queriendo ser explorados y yo era el astronauta.

Aquella chica era melodía, era coordinación, era el tempo y los compases perfectos... lo único malo que tienen las canciones perfectas es que no sabes el nombre y ni siquiera si vas a volver a escucharlas...